Selección española de danza

Jamás olvidaré la primera vez que vi al Ballet Nacional de España (o eso espero). Fue en Valladolid, con el espectáculo de Sorolla. La sensación que causó en mí fue tan fuerte que durante el viaje de vuelta se me cruzaban fogonazos del espectáculo mientras hablaba o pensaba, y lo mismo me pasó al dormir. No recuerdo qué soñé, pero sí que, de repente, aparecían escenas de la obra en mitad del sueño. Puede sonar como un relato exagerado que roza la alucinación, pero fue así en realidad.
Y después, ninguna de mis visitas al teatro para verlos bailar me ha decepcionado. Si bien es cierto que ya no reacciono igual, seguramente porque el cerebro ya está preparado y sabe a qué atenerse, la emoción me embarga desde el momento que compro las entradas hasta un par de días después en los que aburro al personal diciendo lo buenos que son. Siempre sorprenden y siempre emocionan. No puedo apartar la vista de ellos, los pelos se me ponen de punta, a veces incluso estoy al borde de las lágrimas. Son como la selección española de danza. Pero una selección que gana siempre.
Pero, tristemente, son unos grandes desconocidos en nuestro país. Debido a un problema nominal (¡ay qué importantes son las palabras!) mucha gente los confunde con la Compañía Nacional de Danza, que es la que se dedica al ballet propiamente dicho. El Ballet Nacional de España se dedica a la danza española, esa que aúna la danza clásica con nuestras danzas regionales. Como en España tenemos una variedad de bailes enorme, dan una visión de la riqueza cultural de nuestra país muy acertada. Lo mejor es que esa visión viaja por todo el mundo.
El actual director del ballet, Antonio Najarro, siempre ha sido consciente de esta dura realidad y una de sus máximas ha sido acercar a la compañía a la gente en general y a los niños en particular. Desde que cogió la dirección hace 8 años, el ballet no solo ha disfrutado de su creatividad y sus acertadas decisiones escénicas, sino que ha desarrollado un programa para acercarse al público. Han abierto los ensayos, participado en los desfiles de la Madrid Fashion Week, hecho exposiciones en varios museos sobre la compañía, han lanzado un cuento, un videojuego… movimientos inteligentes para que los españoles se sientan más cerca de aquellos que viajan representando lo mejor de nuestro país.
No obstante, la mejor manera de conocer al Ballet Nacional de España, es viéndolos bailar. Es donde reside su arte, su mayor reclamo. Si lo haces, ya no los olvidarás e irás a verles siempre que te sea posible. Los que los han visto ya, estoy segura de que me darían la razón. Y los que no me creen este es el mejor momento para comprobarlo. Están de aniversario, cumplen 40 años y esta semana y la que viene actúan en el Teatro de la Zarzuela, en un espectáculo que repasa toda una vida de danza. En él podrán verse varias coreografías de la compañía que van desde sus comienzos con Antonio Gades al último montaje de Najarro, que deja la dirección el año que viene. Con lo difícil que están las cosas para la cultura, cuarenta años de danza son muchos años . ¿Por qué no celebrarlo con ellos?

Publicado en Diario de Ávila en diciembre de 2018

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