La copa, formada por hojas, follaje que apunta al cielo y que dará frutos. Manto verde de clorofila que permite respirar al planeta y que susurra al viento antiguos romances y endechas. Acaben de conocer este árbol que no es más que el territorio castellano, amplio, de horizontes infinitos y, a veces, de fuegos asfixiantes que arrasan las murallas naturales que rodean esta tierra.
TÍTULO: El río del olvido
AUTOR: Julio Llamazares
EDITORIAL: Alfaguara
ARGUMENTO: Llamazares vuelve a la memoria y al olvido en este libro ambientado en su León natal, donde emprende un viaje por la montaña leonesa, bordeando el río Curueño, en una revisión rural del libro de carretera, donde el camino se hace a pie para recordar la infancia como recurso para aceptar el presente.
TÍTULO: Tierra de Campos
AUTOR: David Trueba
EDITORIAL: Anagrama
ARGUMENTO: Daniel vuelve a su pueblo en un coche fúnebre para enterrar a su padre. Por el camino rememora su pasado, en un viaje interior que le lleva a una reconciliación muy propia de la literatura de carretera. Solo que, en esta ocasión, se trata de un polvoriento camino castellano. Y qué bonitos son, oiga.
TÍTULO: Cantar de mio Cid
AUTOR: Anónimo
EDITORIAL: Austral
ARGUMENTO: La primera obra de épica española narra la historia de Rodrigo Díaz de Vivar, del que poco puedo decir que no se haya dicho ya desde que los juglares cantaban sus hazañas por las plazas de los pueblos hasta hoy en día, pues sigue siendo materia de estudio obligatoria. Y, sin embargo, pocos la hemos leído completa, renunciando a pasear por Burgos o Palencia a lomos de Babieca.
TÍTULO: Las Ratas
AUTOR: Miguel Delibes
EDITORIAL: Austral
ARGUMENTO: Solo he elegido un libro de Delibes por un motivo: si hablamos de literatura castellana, hay que hablar de él, pero si somos objetivos, solo con sus obras saldrían tres publicaciones distintas. Por eso le dejo como broche de oro a esta serie. Las ratas se merecería una entrada para ella sola, como hice con El disputado voto del señor Cayo, ya que es una de las obras más importantes y destacadas de Delibes y seguramente sea la obra más profunda escrita sobre Castilla y León. En ella encontramos al Nini, un niño de once años que conoce la sabiduría ancestral de la tierra, que vive con su padre, llamado el Tío Ratero porque vive de cazar ratas para comerlas, en una cueva que les quieren quitar para darles una casa. El Tío Ratero se niega y, en el tira y afloja, Delibes explica la vida en el campo y se convierte en una denuncia social por la situación de miseria que se vivía en el campo y que ha dado lugar a muchos de los problemas que afrontamos hoy en día en esta tierra. Esta novela, que fue Premio de la Crítica, surgió por los problemas que tuvo Miguel Delibes con la censura por la cobertura que hizo desde El Norte de Castilla desde el tema. Pero creo que, mejor, escribo otro artículo solo sobre este tema.
Hay una librería en Torrelavega —Taiga, que antes fue Estudio, librería añorada— en la que siempre encuentro algún libro de Agatha Christie que aún no tengo. Créanme que esta maravillosa coincidencia no es cosa sencilla. Una vez se lo comenté al librero y la respuesta fue perfecta:
—Nunca se tienen suficientes libros de Agatha Christie.
Y después me contó una historia bella. La de un cliente que era un señor mayor que iba siempre a verle con una lista muy larga de libros de la Dama del crimen. Le leía los títulos que había en la lista y le preguntaba si tenía algún libro que aún no tuviera en su colección. Me dijo el librero que no era nada fácil conseguirlo, pero que más de una vez pudieron darle al lector libros de su autora amada. Él no lo expresó con palabras, pero en su voz, en su gesto me quedó claro que, cuando lo conseguía, era pura magia.
¿Recuerdan ustedes sus felices infancias? Esas en las que los veranos eran eternos y siempre se disfrutaban. Felices, disfrutábamos de las vacaciones, normalmente con los abuelos, en el pueblo o en los campamentos de verano. Había en aquella época un momento singular. Se hacía tan largo que nunca sabíamos cuándo iba a terminar. La hora de la siesta llegaba después de cada comida, un rato de descanso cuando el sol apretaba y los mayores se escondían. Con el Tour de Francia de fondo, los adultos se dormían y los niños… pues ¿qué quieren que les diga?, se aburrían. Igual solo era un ratito, tal vez media hora escasa, pero hay que ver lo que se sufría en esa breve eternidad recluidos a la sombra en casa.
Esos momentos siguen presentes en la niñez, aunque se intenten evitar dándoles pantallas una y otra vez. Por eso Kasandra y yo tenemos la solución: cuentos cortos, poemas narrativos que se leen en poco tiempo, pero dejan un poso creativo. Al acabar la historia podrán imaginar y soñar con los mundos de magia que les queremos regalar. Quién sabe si será el momento de ponerse a pintar, a inventar historias o a disfrutar de lo que se acaba de leer sin pestañear. Pero apelan a la imaginación, esa que surge del aburrimiento, que siempre es la mejor inspiración.
De momento, una nueva tanda se podrá leer los domingos de agosto en la edición impresa de Diario de Ávila, donde nacieron nuestras fantasías para nuestra provincia bonita. Pero quién sabe si llegarán más allá. Estén atentos a sus pantallas, ahí lo podrán averiguar. Eso sí, una mirada rápida, un tiempo limitado. Después, lean estos cuentos que son para niños, pero también para adultos en lectura versados. Y si no se encuentran en la —maltratada, olvidada, asfixiada, arrasada…— provincia de Ávila, lean igualmente aquello que el cuerpo más les pida. O mejor, vengan de visita… pero sean respetuosos en sus viajes y no olviden que las ciudades y los pueblos donde uno está de paso hay quienes habitan. Por encima de todo, disfruten de la hora de la siesta, aunque sea dando una cabezadita con el Tour o con la novela.
Existe un tipo de libros del que se habla poco: los que dan hambre. No estoy hablando de los recetarios, ni de ensayos sobre alimentación, ni de Ávila para comérsela de La Sombra del Ciprés. Me refiero a los libros, sea cual sea su género, que hacen unas descripciones de lo que comen tan detalladas que te entran unas ganas locas de comer lo que te cuentan.
Esta misma semana he sido víctima de una de estas lecturas, perteneciente a la tradición literaria de “guiri se compra casa tirada de precio en la Europa continental en los años ochenta, la reforma con sufrimiento, se integra con los lugareños, hace turismo y pasa una gran cantidad de tiempo comiendo, bebiendo y haciendo un agujero en el estomago de sus lectores”. El mas conocido es Bajo el sol de la Toscana, aunque es más famoso por la película, que poco tiene que ver con la historia real. Frances Mayes, ya emparejada, se limita a contar lo habitual en este tipo de libros, con tal atención a la comida que hasta incluye recetas, por no hablar de las descripciones del pan, la pizza, la pasta y el entorno donde lo disfrutan. En Un año en Provenza, recorren un montón de restaurantes baratísimos en los que disfrutan de quesos, vinos y foie mientras reforman pacientemente la casa pese a los obreros provenzales. Entre limones, la historia de la que he sido víctima, trata exactamente los mismos temas, pero con una ventaja fundamental: esta ambientado en La Alpujarra y los platos que degustan son patatas a lo pobre, jamón serrano, productos de la huerta y huevos fritos. La descripción de su elaboración, con los ajos chisporroteando en el aceite mientras cortan las hortalizas es tan sensorial que prácticamente te sientes junto al fuego, preparando lo más esencial de nuestra gastronomía. Y menos mal que el libro es corto porque piqué: esa noche cené huevo con patatas y pimientos.
Otros libros donde se presta principal atención a la comida es en la literatura Feel good y sus variables. El género, de origen inglés comenzó hablando de la hora del té, pero Rosamunde Pilcher lo elevó de categoría con las descripciones más evocadoras de los desayunos con café recién hecho, huevos y tocino. En nuestro país, Mónica Gutiérrez domina como nadie el arte de estimular los sentidos del lector con el aroma de la bergamota y llena sus páginas con todo tipo de delicias que, si hiciéramos caso al apetito que despiertan, implicaría ganar un par de kilos con cada libro suyo. En Todos los veranos del mundo, el capítulo Té y bollos delicious describe la esencia de la escritora, llenando el estómago en una pequeña librería y hablando de libros. Yo me tomaría el té con ella.
Y nada más, hasta aquí el artículo de esta semana. No voy a buscar una reflexión final ni un buen cierre, porque me ha entrado el hambre. Así que mejor lo dejo aquí y me pongo a pensar en otra cosa, porque no se puede ceder siempre a la tentación.
El tronco sostiene, une las partes de la planta y permite su constante comunicación. Sin él, no se sostendría, ni podría transportar la savia en sus dos tipos. Para conocer Castilla hay que hacer camino, levantar polvo, transitar su territorio. Y para ello, necesitamos un tronco fuerte que nos mantenga unidos.
TÍTULO: Campos de Castilla
AUTOR: Antonio Machado
EDITORIAL: Austral
ARGUMENTO: El espíritu castellano explicado a través del paisaje hecho verso.
TÍTULO: El monte de las ánimas
AUTOR: Gustavo Adolfo Bécquer
EDITORIAL: Recogido en el libro Leyendas de editoriales como Austral o Cátedra
ARGUMENTO: Este relato, incluido en las Leyendas del autor, se ha convertido en la tradición soriana por Todos los Santos. En él, Alonso le cuenta a su prima Beatriz que en la noche de Difuntos, en el Monte de las Ánimas, salen de sus tumbas tanto los caballeros templarios como los nobles de la ciudad que murieron allí en un enfrentamiento y que pasan la noche batallando. La joven reta al muchacho a que suba al monte esa noche y… será mejor que lean la historia. O que vayan a Soria a finales de octubre.
TÍTULO: Astillas en la piel
AUTOR: César Pérez Gellida
EDITORIAL: SUMA
ARGUMENTO: Esta novela, ambientada en una de las zonas más bellas de Castilla, Urueña y sus campos circundantes, narra el reencuentro de dos amigos del pasado que llevaban tiempo sin verse y que comparten un pasado atroz que llevará a desatar una situación que mantiene al lector pegado a la página de libro. Las escenas del pasado, eso sí, son muy duras, pero es una lectura imprescindible para los amantes del thriller psicológico. O de Urueña y de la comarca de los Montes Torozos. Esto último es lo que me atrajo a mí.
TÍTULO: Mi querida Eva
AUTOR: Gustavo Martín Garzo
EDITORIAL: Lumen
ARGUMENTO: Volvemos a terreno de los recuerdos: Daniel y Eva se reencuentran de adultos, lo que lleva a Daniel a recordar el verano que se conocieron en Valladolid cuando eran unos adolescentes y, junto con su amigo Alberto, disfrutaban de las piscinas, los helados y las historias de un boxeador retirado. Todo lo acontecido en aquel verano, pero también en los años que han pasado desde entonces culminan en una noche. Una novela fantástica y evocadora, con un personaje, el boxeador, absolutamente increíble y que invita a imaginarla en blanco y negro.
TÍTULO: San Manuel Bueno, mártir
AUTOR: Miguel de Unamuno
EDITORIAL: Alianza
ARGUMENTO: En un pueblecito de Zamora, un clérigo con dudas internas sobre algunos postulados del catolicismo las oculta para poder consolar y seguir cuidando de sus feligreses. En esta obra, que habla de las dudas y las personas, Unamuno vuelve a esos temas habituales de su obra (y en la producción literaria de la generación del 98), como son el paisaje como espejo del alma y Castilla como símbolo de crisis a través de unos personajes de recio carácter. Y, por supuesto, a ese término tan importante que acuñó, la intrahistoria, que todos forjamos cada día sin darnos cuenta y que tanto peso tiene en el curso de la historia, aunque nunca reparemos en ello.
TÍTULO: Memento Mori
AUTOR: César Pérez Gellida
EDITORIAL: DEBOLSILLO
ARGUMENTO: Un asesino en serie anda suelto por Valladolid. En su modus operandi, aparecen mutilaciones y versos o fragmentos de canciones. El inspector Ramiro Sancho tendrá que dar lo mejor de sí mismo para acabar con él en esta novela en la que Valladolid es tan protagonista como el inspector o el homicida.
Siempre he sido una firme defensora de la literatura como modo de viajar. Quizá cierta cita de Emily Dickinson ha hecho demasiada mella en mí. Pero recurro a ellos cuando planeo un viaje a un lugar, nuevo o conocido, de la misma manera que habito en ellos cuando no puedo viajar más allá de los límites inciertos del cansancio y el dolor. Por eso, en esta ocasión me centro en libros ambientados en Castilla y León, para aquellos que quieran descubrirla por primera vez, pero también para aquellos que la llevamos tatuada en la sangre como espigas de trigo. A fin de cuentas, muchos pueblos se llenarán este verano.
Dijo una vez Miguel Delibes «Yo soy como los árboles: crezco donde me plantan» y yo siempre me he sentido así. Esto no quiere decir que no salgas del entono cercano, que no conozcas otros lugares, que no tengas interés por lo desconocido: al contrario, es descubriendo sitios distintos y disfrutándolos, persiguiendo la curiosidad, como se llega a saber que perteneces a una tierra, que te da lo que necesitas (casi siempre), que no necesitas huir a la mínima porque eres feliz en tu hogar. Por eso, las próximas semanas descubriremos ese árbol que crece en las palabras y que se va estrechando hasta el cielo, ese que en Castilla es tan alto porque lo levantaron los campesinos de tanto mirarlo. O eso también decía don Miguel. Disfruten hoy de las raíces.
TÍTULO: El Lazarillo de Tormes
AUTOR: Anónimo
EDITORIAL: Austral
ARGUMENTO: Por todos conocido: un pícaro salmantino tiene que ganarse la vida y para ello pasa por distintos amos hasta que logra establecerse. El primer tratado, el del ciego, es por todos conocido e irónicamente el más pobre. Según avanza la obra aumenta la profundidad de la mesma, quedando patente porque casi quinientos años después seguimos arriesgándonos con una obra en castellano antiguo.
TÍTULO: Entre visillos
AUTOR: Carmen Martín Gaite
EDITORIAL: Austral
ARGUMENTO: Carmen Martín Gaite nos narra su Salamanca natal, una vez más sin nombre, retratada como ciudad de provincias y con un peso fundamental de la intrahistoria que parece impregnar la literatura ambientada en Castilla y León inevitablemente, para narrarnos el regreso a su ciudad de Pablo Klein y su relación con distintos personajes. Una obra que nos muestra una perspectiva femenina, no siempre presente en la literatura de la tierra, ante las limitaciones que tenían y la frustración que eso produce.
TÍTULO: Castilla para Isabel
AUTOR: Jean Plaidy
EDITORIAL: Ediciones B
ARGUMENTO: Me encanta esta novela escrita por una autora británica en los años sesenta porque capta muy bien la idea de que la realidad supera a la ficción: no hay novela de fantasía medieval que supere la historia de nuestra reina. Este primer tomo —es una trilogía completada por España para sus soberanos y Las hijas de España—, se narra la infancia de Isabel y sus muchas luchas por poder llegar al trono de Castilla. Veo en este libro, además, algunos momentos no verificados históricamente que también aparecen en la serie Isabel, así que no sería descabellado pensar que este libro tuviera algo que ver en la concepción de la serie. Además… me encanta el título.
TÍTULO: Santa Teresa is different
AUTOR: Percy Hopewell
EDITORIAL: Funambulista
ARGUMENTO: Con motivo del V Centenario de Santa Teresa, un escritor inglés pasa una temporada en Ávila, descubriendo la figura de la Santa, su ciudad y provincia, la idiosincrasia de la zona y algunas personas que los abulenses también conocemos. El típico libro de viajes… ambientado en mi ciudad. ¿Qué más se puede pedir?
TÍTULO: Riofrío, un pueblecito de Ávila
AUTOR: Azorín
EDITORIAL: Austral
ARGUMENTO: Este libro es a la vez el más conocido y desconocido de este pueblo maravilloso. Los habitantes, que no lo han leído en su mayoría, esgrimen que Azorín les llama borrachos y otra serie de improperios, sin tan siquiera haber pisado por allí, por lo que el autor es persona non grata en el pueblo. Sin embargo, la historia es bien distinta. En una feria del libro otoñal, descrita con una belleza noventayochesca absoluta, encuentra un libro escrito por un cura que habitó en el pueblo. Al leerlo, siente que entre sus páginas se desvirtúa al pueblecito y va respondiendo con fina ironía a todas las quejas del reverendo. Una joya que, aunque pueda parecer tremendamente localista, destaca por la universalidad de las bondades y defectos de la vida en una pequeña comunidad. Y, desde aquí, dejo por escrito el llamamiento que les he hecho a mis amigos en ese pueblo más de una vez: por favor, leedlo y dejad de vilipendiar al pobre Azorín.
TÍTULO: Historias de la pequeña ciudad
AUTOR: Antonio Pascual Pareja
EDITORIAL: Pre-textos
ARGUMENTO: Este libro es más reciente, de 2019, pero su autor, como yo, claramente quiere escribir como la generación del 98 y, de hecho, lo hace. En una ciudad gris y anodina —de la que no dice el nombre, ni lo diré yo, pero es paisano mío— parece que no pasa nada, mientras que, historia a historia, pasa todo. O lo que es lo mismo. Un nuevo viaje a la intrahistoria. Y es que desde hace siglos en esta tierra, lo importante es lo que se vive en el día a día.
TÍTULO: Hontoria
AUTOR: Juan Carlos Galindo
EDITORIAL: Salamandra
ARGUMENTO: Un periodista segoviano investiga un triple crimen cometido un año antes y que le llevará a meterse de lleno la red de intereses de las altas esferas segovianas. Esto en Ávila nunca pasaría.
TÍTULO: Romancero viejo
AUTOR: Anónimo
EDITORIAL: Cátedra
ARGUMENTO: Literatura de tradición oral pura y dura en esta recopilación de romances de temática histórica, francesa y novelescos/fantasiosos y que es uno de los pilares de nuestra literatura. Entre sus páginas encontraremos al Conde Olinos o a Moraima, por hablar de los más famosos en este libro que es una lucha contra el olvido pero que parece olvidado en los últimos tiempos, pese a que algunos de sus textos se pueden incluso escuchar en la voz de Nuevo Mester de Juglaría. O dicho de otra manera: la raíz más profunda de la literatura, no solo castellana, sino española y europea.
Tanto es lo que me ha gustado Vallesordo que no sé ni por dónde empezar a hablar de él. Al principio, pensaba ponerle en una recopilación de libros sobre Castilla y León, pero ha sido tal su impacto que he decidido hacerle una publicación aparte. No es para menos ya que este libro recoge uno de los tipos de literatura que más me gusta y que aspiro a hacer: la literatura de raíz, en la cual, a través del paisaje y sus gentes, se explica el territorio, todo ello con un estilo literario que encuentra en la tradición oral su voz perfecta.
En este libro encontramos a Nico, un niño que vive en un pueblo de Zamora, uno de esos que aún permanecen vivos y que todavía tiene escuela, bar y niños, pero no se sabe por cuánto tiempo. En este pueblo vive con sus padres, que no tienen buenas relaciones entre ellos y con su abuela, que, como siempre pasa con las abuelas, es la única que lo entiende todo, aunque no siempre lo parezca. Cada tarde le gusta ver e imitar las coreografías de su programa favorito. Fama… ¡A bailar! y sigue la competición muy de cerca cuando descubre que van a hacer Fama Kids y que habrá una audición en Zamora. Y, con su sueño de convertirse en bailarín, pasa el verano entre juegos con sus amigos, Izan y Telma, noches a la fresca con su abuela y su tía, intentando escaquearse de ver Surcos con su padre y sobrellevando los problemas de su madre, pasa el verano ensayando para lograr un sueño que, en un pueblo tan pequeño, no todos entienden.
Cualquiera que lea este argumento nunca identificaría la obra con Miguel Delibes ya que el objetivo del protagonista es convertirse en una estrella del baile y de la tele, algo tan alejado del autor vallisoletano que puede desviar la atención de lo importante, las personas. Y sin embargo, Jonathan Gutiérrez, desentierra todo lo que es importante en la obra del escritor insignia de nuestra tierra para recoger el testigo y mostrarnos la situación del campo castellano, los pueblos y sus habitantes, todo a través de la mirada de un niño inocente que ya es del siglo XXI y cuyos problemas son los mismos pero con matices distintos. Todos nos podemos reconocer en la voz de Nico y los que habitamos esta tierra también podemos reconocer nuestro hogar, en le que pasa el tiempo, cambian los autores y las voces literarias, pero no evoluciona.
Por si eso no fuera poco, la prosa, de marcada oralidad, es fluida y divertida, engancha al lector desde la primera página, haciendo que su lectura dure mucho menos de lo que nos gustaría seguir metidos en el libro.
Los libros ambientados en librerías son prácticamente un género literario. En ellos, la librería actúa como refugio, como lugar en el que nos sentimos bien, protegidos y rodeados de amigos. Vamos, como en la vida misma. Como ayer se inauguró la Feria del Libro de Madrid, aprovecho para repasar algunos de mis libros favoritos ambientados en librerías.
TÍTULO: La curiosa librería
AUTOR: Shinosuke Yoshitake
EDITORIAL: Pastel de Luna
ARGUMENTO: Este álbum ilustrado, como todas las obras de Yoshitake, no es un libro al uso. A través de la palabra y la imagen, el autor nos habla de librerías y libros distintos para hacernos reflexionar sobre la condición humana y la cultura, acercando la filosofía a cualquiera como solo él sabe hacer.
TÍTULO: La librería del señor Livingstone
AUTOR: Mónica Gutiérrez
EDITORIAL: Ediciones B
ARGUMENTO: El universo de Mónica Gutiérrez es un refugio al que recurrir siempre que necesitamos una librería acogedora y una infusión caliente. Sus libros están llenos de librerías maravillosas, pero en esta en concreto la propia librería es protagonista. Un lugar de tránsito, cambio y donde encontrarse a sí mismo para la protagonista, Agnes, acompañada de personajes maravillosos como el señor Livingstone —que es el librero— o el cliente habitual de la tienda, un niño llamado Oliver Twist.
TÍTULO: Libres y libreras. Mujeres del libro en Londres.
AUTOR: Yolanda Morató
EDITORIAL: El Paseo
ARGUMENTO: En este caso hablamos de un ensayo, no de una novela, que, sin embargo, mantiene el ambiente librero como nadie. Desentrañando la historia de las mujeres libreras en Londres nos propone una visión distinta del mundo del libro y de su evolución a raíz de la incorporación de las mujeres a él.
TÍTULO: La mujer de la libreta roja
AUTOR: Antoine Laurain
EDITORIAL: Salamandra
ARGUMENTO: Este libro corto es pura poesía libresca. Un feliz librero encuentra un día un bolso abandonado del que ha desaparecido casi todo. Sin embargo, queda una libreta roja que llama la atención del librero. Entre sus páginas intenta hallar la identidad de la dueña hasta que, en un curioso giro de los acontecimientos, cambian las tornas. Todo ello con un personaje secundario de lujo: el escritor parisino Patrick Modiano.
TÍTULO: La librera de El Cairo
AUTOR: Nadia Wassef
EDITORIAL: Península
ARGUMENTO: La librera Nadia Wassef nos cuenta cómo fue abrir la primera librería que seguía el modelo occidental en Egipto, sus éxitos, sus fracasos, sus emociones y sus sensaciones. Todo ello en el Egipto moderno, ese que no es tan fácil encontrar en la literatura, pero que será el que conozcas si decides viajar al país del Nilo.
Hoy os traigo un libro que se lee rápido, pero se piensa lento. Veneno para escritores, de Nicola Lecca, es una obra corta, pero muy bien escrita, por lo que ambos factores combinados hacen que el libro no dure mucho en manos del lector. Con el envoltorio de una novela negra y un humor muy fino, se trata, sin embargo, de una obra que cuestiona el mundo del libro hoy en día desde una perspectiva global que no deja ningún punto de vista fuera.
La obra empieza con la heroína y villana Antonina Pistuddi, escritora de gran prestigio pero sin apenas ventas, concediendo una entrevista a un peso pesado de la BBC para desmentir los rumores que la acusan de homicidio por la muerte de cuatro jóvenes escritores tras comer un risotto de setas preparado por ella. La obra juega en todo momento con la duda de si ella sabía que las setas eran venenosas o no, y poco a poco vamos descubriendo a los asesinados: un influencer que ha escrito un libro sobre cómo serlo; una joven diputada británica con pasado truculento que ha escrito sus memorias; un modelo-escritor de poesía para Instagram; y una cantante que ha publicado una novela que ni siquiera se ha molestado en leer, no digamos ya en escribir.
El perfil de los asesinados se estudia como posible móvil, en una crítica a los superventas de hoy en día y a la transformación de la literatura en un bien de consumo. Pero no nos equivoquemos: como todo, siempre hay otra versión de los hechos y, según avanza la historia, vemos cómo este tipo de libros también contribuye al mundo del libro, nos guste o no.
Con mucha ironía e intriga hasta el final, nos sumergimos en un texto sobre el mundo literario que nos dejará pensando sobre lo que leemos.
En el ámbito nacional, la recopilación de cuentos tradicionales ha sido más tardía y dispersa, pero igualmente relevante. Destacan tres momentos: mediados del siglo XIX, con Fernán Caballero (pseudónimo de Cecilia Böhl de Faber); finales del siglo XIX, con Antonio Machado Álvarez (el padre del poeta); y, a partir de 1920, la corriente folclórico-filológica (Aurelio M. Espinosa, padre e hijo), que realiza un estudio sistemático en el que, entre otras cosas, respeta el lenguaje de las personas que transmiten los cuentos.
Aunque, como hemos dicho, sus temas son universales (por ejemplo, existen más de trescientas versiones de Cenicienta recogidas por todo el mundo), los cuentos tradicionales de nuestro país tienen una serie de características que los diferencian del resto. Cabe destacar que la novela picaresca española es una continuación de los cuentos de tradición oral. En nuestro país, lo más habitual es que:
– El tema central sea el hambre: las historias comienzan porque no hay dinero para alimentar a la familia; en los cuentos de animales está presente quién se come a quién, quién es comido y qué se puede comer, etc.
– El héroe esté dispuesto a hacer el bien sin que haya un contrato mágico.
– La misión aparezca por accidente (relacionado con el hambre).
– Haya mayor realismo, menos violencia y más afición por lo escatológico (en la versión española original de Los tres cerditos, el lobo no sopla: se tira pedos).
– El desparpajo forme parte inherente de los personajes.
– Haya un castigo sin paliativos al agresor.
– Se centren en dramas reales que se tratan de frente, sin el pudor que caracteriza a los cuentos europeos.
– También suela aparecer el tema de la descendencia (la falta de ella o el exceso de descendencia que no se puede alimentar).
Dentro de los cuentos de tradición oral en España, la figura más destacada es Antonio Rodríguez Almodóvar, clave en la recuperación, estudio y difusión del cuento tradicional en España. Su trabajo se centra especialmente en el folclore andaluz, aunque su alcance es de carácter nacional. A diferencia de otros recopiladores que adaptaban o transformaban los relatos, Almodóvar apuesta por una recogida rigurosa, respetando la estructura, el lenguaje y el sentido original de las narraciones orales. También analiza los cuentos y los estudia partiendo de los estudios del ruso Vladimir Propp.
Sus dos grandes obras son Cuentos al amor de la lumbre, una recopilación para adultos donde se estudian y reúnen por ciclos los cuentos más habituales en nuestro país, y Cuentos de la Media Lunita, varios volúmenes en los que recupera los cuentos tradicionales y los adapta, con cambios mínimos, para el público infantil. Esta colección fue muy popular en los años noventa y aún se sigue usando en los colegios; es ideal para comenzar a compartir con los más pequeños los cuentos de tradición oral.
Llegados a este punto me veo en la obligación de recordar que son cuentos muy antiguos que se contaban en sociedades distintas a las de hoy en día. Por ello, cuando surge un problema, hay una lucha, un momento escatológico o violento puede resultarnos muy distinto de la literatura infantil que hoy en día se escribe para niños que evita cualquier experiencia violenta o temas que puedan resultar comprometidos (aunque no por ello sean menos necesarios). Una actitud curiosa teniendo en cuenta que, salvo en la literatura, sometemos a los más pequeños a una violencia constante en una sociedad en la cual desde el propio uso del lenguaje está determinado por la ofensa, donde se puede insultar impunemente empezando por las clases dirigentes, pasando por un montón de situaciones cotidianas donde predominan las faltas constantes de respeto.
Por otra parte, son unos grandes transmisores de valores como la perseverancia, la igualdad, la generosidad, la empatía… a veces de una manera demasiado evidente ya que, las transgresiones y los malos hábitos suelen ser castigados sin paliativos. Son fundamentales también para el pensamiento crítico, al enfrentar a los niños a distintas situaciones vitales pero también morales, presentando distintas soluciones y como transcurren y siempre con el brillo que dan las historias del pasado, en las cuales la magia, aunque no se mencione es la clave fundamental.
Cuando leemos estos cuentos con los niños, evidentemente podemos leerlos, pero la magia surge al contarlos, pues esa es su esencia más viva. Tenerlos en libros nos sirve para no perderlos, pero el encanto que surge de contar una historia es una de las herramientas más potentes para motivar la lectura. Además, crea vínculos y forma parte del tiempo de calidad que podemos pasar con los más pequeños. No importa que no contemos el cuento con las mismas palabras: eso no es lo importante. Con conocer la estructura y lo esencial de la historia, podemos narrarlo, pues esa era la manera en que se hacía en el pasado y la mejor forma que tenemos de honrarlo hoy en día.