
La literatura infantil y juvenil suele ser estudiada desde puntos de vista didácticos pero es la gran olvidada en los círculos literarios y artísticos, pasando por alto que es el primer contacto que tenemos los seres humanos con la palabra escrita y en algunos casos con el arte. Parte del problema reside en que la literatura infantil y juvenil tradicionalmente ha sido considerada un género menor, pese a que algunas de las obras que dieron lugar a este género, como Alicia en el País de las Maravillas, sigan siendo leídas a día de hoy y estudiadas en el mundo entero.
Hace siete años hice un estudio sobre el tema y la falta de bibliografía era apabullante. Desde entonces parece que el género está más tenido en cuenta pero, como siempre que hablamos de literatura infantil, no llega a tener el interés y el prestigio artístico que tienen cuando se habla del mismo tema enfocado para adultos. El estudio que se hace de este tipo de literatura queda relegado a las corrientes pedagógicas porque es un recurso muy utilizado por los maestros y los padres: sobre este aspecto, hay numerosos estudios. Sin embargo, muchas veces son obviados como las verdaderas obras de arte que algunos pueden llegar a ser, en un ámbito interartístico ya que lo que los hace verdaderamente especiales es la combinación de las artes verbales y las artes plásticas.

Las imágenes que encontramos en estos álbumes sirven, en primer término para completar la información que aparece por escrito, sin embargo, su utilidad va más allá, pues sirve para dotar a los niños de una cultura visual y gusto por la belleza. Al haber tal variedad de estilos de ilustración también trabaja el criterio propio, pues se ven obligados a elegir cuales les gustan más. A ciertas edades, la elección se va a basar en la imagen, no en el texto. El álbum ilustrado no solo es un género literario en sí, sino que, desde la perspectiva plástica podría ser considerado una forma artística innovadora, ya que ha abierto un nuevo mundo de posibilidades estéticas y de representación que se rinden a la belleza de estas pequeñas obras de arte. Por estos motivos, las ilustraciones también están avanzando, adaptándose a los tiempos, sin desdeñar las formas clásicas de ilustración. Respecto al ámbito literario, hay historias y narrativas para todos los gustos. Además de las historias que tienen tintes pedagógicos, podemos encontrar obras con marcado carácter poético, fantástico u onírico. Se cuidan las formas y las palabras, buscando la transmisión de mucho con poco y el goce de los sentidos desde muy temprana edad.

Cabe destacar que el auge del álbum ilustrado es tal, que en los últimos años las editoriales están llevando a cabo publicaciones de este tipo para adultos, con relatos cortos, poemas e incluso grandes novelas de autores muy conocidos. En estos casos se buscan ilustradores de renombre, que den al álbum un valor artístico añadido y como tal lo venden. Mientras tanto, el álbum ilustrado infantil, como toda la literatura orientada a la juventud, sigue considerándose menor y siendo tratada en un segundo plano por los círculos académicos. Quizás esto solo sea un síntoma más de la importancia que le damos al arte, la cultura y la infancia.
Publicado en Diario de Ávila en junio de 2023