2. El verano es para descansar…¡y leer!

Por otra parte, preparar las vacaciones familiares es una gran alternativa para animar a la lectura y pasar tiempo de calidad en familia. Algunas editoriales tienen guías infantiles de distintos destinos para que los niños puedan conocer el lugar al que van a viajar, pero se puede utilizar esta actividad para aprender mucho más. Internet ofrece muchos recursos y la organización de un viaje es la excusa ideal para aprender a utilizar un buscador de internet y a seleccionar la información.

Además, se puede aprovechar para conocer la literatura del lugar de destino. Muchos son los títulos que se traducen hoy en día por lo que, si el destino está en el extranjero, el idioma no tiene porque ser una narrar, pero también se pueden buscar libros ambientados en el sitio que se va a visitar. Por otra parte, no tiene porque ser necesariamente una población específica, también se puede buscar por tipo de paisaje. También tenemos que tener en cuenta que a los niños les gustan distintos tipos de libros: unos prefieren la ficción mientras que otros se decantan por la no ficción y, en este aspecto, la organización de las vacaciones puede explorar los dos tipos de obras. Esto no lleva a otro asunto fundamental en la motivación a leer: la elección de los libros.

Este aspecto, como todos los aquí tratados hay que tenerlos en mente durante todo el año, pero el tiempo disponible hace que en verano podamos dedicarle más tiempo. Que sean los niños quienes eligen que leer no solo resulta motivado, sino que fomenta la capacidad de elección y el pensamiento critico. Por ello hay que dejar que observen y manipulen los libros. Que lean la contraportada, examinen las páginas interiores y miren la cubierta. Darles tiempo para elegir, pero también la seguridad y la satisfacción de saber que se pueden equivocar y, si lo hacen, no pasa nada. Saber que si eligen un libro que no les gusta no tienen la obligación de acabárselo y esto también es un aprendizaje. Sobre todo de si mismos, de sus gustos y su elecciones, pero también de que de las equivocaciones también se aprende.

Todos sabemos que los ligares más habituales para elegir libros son las bibliotecas y las librerías, a la que vayamos habitualmente o las que pueda haber en nuestro destino de viaje, que además pueden hacer de los libros allí comprados un bonito recuerdo, que es una experiencia agradable más que sumar a la motivación lectora. Pero el verano puede abrir una opción que genera muchos vínculos importantes: nuestros libros del pasado.

Quien más y quien menos guarda sus libros favoritos de la infancia y muchos de nosotros lo hacemos en lugares que no siempre son de fácil acceso, dado que no los necesitamos, o en las casas de los pueblos, de nuestros padres o de nuestros abuelos. En verano podemos aprovechar el tiempo que se nos brinda para compartir con los más pequeños esas lecturas que nos marcaron y que fueron importantes para nosotros. Podemos leerlos con ellos o permitirles que los descubran por su cuenta. Pero lo mágico, aquello que creara la verdadera experiencia lectora que recordaran, es compartir, que ellos sientan lo mismo que pudisteis sentir vosotros al descubrir el libro por primera vez, volver a vivir la experiencia de su mano y la conversación que esto puede generar. Se trata de esta preparados para dialogar con ellos, creando tiempo de calidad.

Finalmente, y antes de concluir estos consejo de lectura veraniegos, no queda un último aspecto fundamental. El ejemplo. Una imagen vale más que mil palabras y sacar un rato para leer en verano no solo motivará a vuestros hijos a leer. También será un rato de relajación y desconexión para vosotros: un momento fundamental de descanso y autocuidado, fundamentales para el bienestar y uno de los grandes objetivos del verano. Para todos.

1. El verano es para descansar… ¡y leer!

Todos estamos de acuerdo: las vacaciones son para descansar. Descansar, no tiene porque ser reposar, que también, y es que a veces el descanso simplemente consiste en desconectar y pensar en cosas distintas. Y esta máxima se aplica tanto para adultos como para niños. Y esta máxima aplica tanto para adultos como para niños.

Después de diez meses de largo invierno, que poco a poco la primavera diluye hasta que llega el verano y con él las ansiadas vacaciones, lo primero que tienen que hacer los más pequeños de la casa es disfrutar, descansar y desconectar de todo. Pasarlo bien: bañarse en la piscina o en la playa, jugar, reír, estar con la familia, conocer lugares nuevos o disfrutar de los ya conocidos. Si para los adultos las vacaciones sirven para reponerse del estrés de día a día y del trabajo, para los niños se aplica a la misma máxima, aunque con alguna salvedad. En primer lugar porque los niños tienen más tiempo para disfrutar del verano y en segundo porque la neurociencia ha demostrado que una desconexión absoluta durante los dos meses y medio de vacaciones tiene consecuencias negativas para el aprendizaje. La palabra clave para evitar esto es muy sencilla: lectura.

A día de hoy la lectura sigue siendo la base del sistema educativo y muchas de las consecuencias anteriormente citadas afectan directamente a las habilidades lectoras de los niños, con la carga que eso supone para las demás asignaturas, y podrían ser solventadas si mantenemos cierta rutina lectora. Es ahí donde entra el elemento clave que tenemos que inculcar a los niños desde pequeños. Leer, aunque es fundamental para su formación y el principal vehículo de aprendizaje, tiene que ser una actividad que disfrutemos y que relacionemos con nuestro tiempo libre. Y esto incluye el verano.

Para empezar, cabe destacar que la lectura puede colaborar al establecimiento de rutinas veraniegas. Al igual que los adultos, los niños agranden las rutinas pues entre otras cosas determinan para ellos tiempo y su transcurrir, además de ayudar a establecerse en el día a día y saber que esperar. Además hacen valorar la ruptura de las mismas. Aunque muchas veces entendemos el verano como esta ruptura, no es así. El periodo estival establece nuevas rutinas, distintas y más distendidas, pero rutinas a fin de cuentas. Además las vacaciones suelen traer consigo el inevitable aburrimiento, que tan beneficioso nos resulta a los seres humanos, del que ya he hablado anteriormente.

Además de que haya que dejarles aburrirse, sin máquinas ni pantallas, parte de las horas más tediosas del día se pueden dedicar a establecer una rutina de lectura. Estas horas suelen ser después de levantarse y, sobre todo, de comer, que coincide con las horas de más calor del día y en las que, además, no debemos bañarnos- Encontrar ahí un rato para la lectura puede jugar a nuestro favor, aunque ha de ser cada uno el que elija el momento que mejor le va para leer.

Aprovecho aquí para recordar que, por mucho que les gusten y les tengan entretenidos, las pantallas no son beneficiosas para el desarrollo cerebral de los niños, sino que perjudican al mismo. Por este motivo, su uso debe estar restringido y nunca superar las dos horas. Cuando hablamos de pantallas no solo se incluye el móvil o la tablet. También los videojuegos y la televisión. La tentación de incrementar este tiempo durante el verano es grande, pero preferible un ocio saludable al aire libre.

Continuará…

¿Preparados para aprender a leer?

Aprender de leer es uno de los procesos más complicados a los que se enfrentan los niños a lo largo de su vida. Leer no solo implica identificar símbolos, también implica comprenderlos y para poder llevar a cabo este aprendizaje es fundamental estar listos para hacerlo y esta preparación no siempre es tenida en cuenta por los programas educativos.
La adquisición de la lectura supone la integración de procesos lingüísticos y visuales, así como el empleo de mecanismos de asociación con representaciones previamente instaladas en el cerebro. En un primer momento el ojo capta la imagen visual y, a través de un neurotransmisor pasa a cerebro, que desentraña el signo escrito y lo dota de significado. Leer consiste en un complejo conjunto de procesos cognitivos. Cuanto más compleja es la lectura, más zonas del cerebro participan en su elaboración. Los procesos cognitivos implicados en la escritura se corresponden y complementan con los de la lectura.
Habitualmente los niños llegan a la educación primaria sabiendo leer y escribir, aunque no es obligatorio, pues el nivel de maduración cerebral en los niños es desigual. Esta madurez no es más que el nivel de mielinización de las neuronas. Esta mielinización es el proceso por el cual se crea la mielina, una capa aislante alrededor del nervio, que favorece que los impulsos nerviosos ganen en velocidad y se produzca una mayor sincronización en las neuronas para llevar a cabo el proceso de comunicación de mensajes. Este proceso comienza durante la gestación y tiene su periodo de mayor desarrollo en los dos primeros años, disminuyendo progresivamente a medida que nos vamos haciendo mayores, pero estando presente hasta los 20 años. El aprendizaje de la lectoescritura es distinto en cada niño ya que depende del estado de este proceso por un lado, pero también de la adquisición de diversas destrezas. El momento más habitual suele ser en torno a los cinco o seis años, pero hay niños en que aparece antes y en otros después. Un adelanto o retraso en este proceso no tiene porque tener relevancia a nivel cognitivo. O dicho de otra manera, que aparezca antes no tiene porque significar que el niño tenga altas capacidades y que aparezca después no tiene porque significar dificultades, aunque en ambos casos se pueda dar la situación.
Para comenzar con éxito la enseñanza de la lectoescritura, se requiere que el sujeto posea una serie de capacidades y habilidades que hacen que una persona pueda aprender con facilidad a traducir oralmente el signo escrito. Muchas veces no nos paramos a pensar todo lo que implica aprender a leer y a escribir, pero son procesos mentales complejos y con la adquisición de la misma alcanzamos una serie de funciones mentales que nos acompañaran toda la vida. Algunas de estas son: transformar el grafismo en su equivalente sonoro, atribuir significado al grafismo o desarrollar el pensamiento propio. Tampoco nos paramos a pensar en todas las destrezas que son necesarias para poder enfrentarse a este aprendizaje. Para poder hacerlo con éxito el niño debe haber adquirido factores como la agudeza y discriminación visual y auditiva; la habilidad fono articulatoria, conocimiento del esquema corporal o la localización y la orientación espacial y

temporal. Por no hablar de lo fundamental que es el desarrollo de la motricidad fina y la coordinación visomotriz,
Por todo ello, el aprendizaje de la lectoescritura tiene que tener siempre muy presente el desarrollo del niño. ¿Cuál es el problema? Que desde que los alumnos pasan a primaria el sistema educativo está basado en que sepan leer sin respetar estos plazos. Es cierto que lo normal es que durante primero se pongan al día, pero el hecho de que tarde un poco más suele generar ansiedad en los adultos que, a su vez, se lo trasladan a los niños. Aunque se puede acompañar y estimular, y por supuesto hay que estar atentos a que no haya más señales que puedan significar dificultades que necesiten un diagnostico específico, además de dar un apoyo constante si la lectoescritura se retrasa, no debemos olvidar todo lo que lleva detrás este proceso.

Los comuneros

Condena a muerte de Padilla, Bravo y Maldonado.

Hace dos años, en medio de una pandemia mundial, se celebró el V Centenario de la Revolución de las Comunidades de Castilla. El 23 de abril, el día más esperado, había cierre perimetral y no se podía acudir a la localidad vallisoletana de Villalar de los Comuneros, donde quinientos años antes había tenido lugar la batalla que lleva su nombre y que supuso el golpe definitivo a esta revolución, la primera liberal de la historia.

En vista de lo complicado que se hacía celebrar un momento crucial de nuestra historia, me puse en contacto con Diario de Ávila para llevar a cabo un pequeño homenaje. Durante los días más importantes de aquellas jornadas de abril publiqué novelados los momentos más destacados: El 22 de abril la salida de los comuneros del Castillo de Torrelobatón, el 23 la batalla de Villalar y el 24 el ajusticiamiento de los líderes comuneros. Esta narración, como no podía ser de otra manera, está muy influenciada por El Romance de Los Comuneros de Luis López Álvarez que posteriormente musicalizaría Nuevo Mester de Juglaría.

Además de mi narración en esos días aparecieron artículos de expertos, hablando de aspectos más históricos, literarios y musicales.

Durante los próximos días publicaré esta historia en tres capítulos que desde entonces no ha habido ocasión de volver a leer.

Como dije en el título que escribí en 2019 y que he compartido recientemente quiero seguir insistiendo en que es una historia que ocurrió hace 500 años y es en ese tiempo en el que se encuentra su contexto, no en el actual.

Así que prepárense para un viaje en el tiempo. Qué lo disfrutéis.

El gen biográfico (O esa increíble capacidad abulense de conocer la biografía del resto de la población)

DEFINICION DEL TERMINO


El gen biográfico es esa habilidad abulense que no solo implica conocer a cada miembro del censo sino que además dominan la biografía, la genealogía, relaciones sociales y hábitats naturales de todos nuestros conciudadanos.
Es importante no confundirlo con el tan entretenido arte del cotilleo. A todos nos gusta conversar con otras personas sobre conocidos, pero ese intercambio suele consistir en una actualización de datos que pueden resultar interesantes. Tampoco debe ser confundido con los repasos a la historia, antigua o moderna, que se hacen en los pueblos del lugar y sus gentes, donde todo el mundo sabe de que se habla. Esta característica tan abulense es aquella que hace que al mencionar a una persona repases todos tus conocimientos sobre ella. Esta peculiaridad es dominante en la mayor parte de la población y todos participamos de él, sin embargo hay gente, como en mi caso, que no lo tenemos particularmente del todo, lo cual nos lleva a encontrarnos ocasionalmente en situaciones de lo más engorrosas.


EXPLICACION PRACTICA


El otro día tomaba un café con una conocida. Se puso a hablar de su amiga, Fulanita de Tal. Este fue el desarrollo de la conversación.
Mi amiga: El otro día fui a Tal Bar de Tal Calle con mi amiga, Fulanita de Tal.
Yo: Ahhh. ¿Y qué tal?
Mi amiga: Muy bien, aunque Fulanita me estuvo contando sus últimos problemas con su ex, ya sabes Menganito. Es que no se aclaran, que si van que si vienen…
Yo: Pues no se… no los conozco.
Mi amiga: ¡Sí maja! ¡Tienes que conocerla! Si estudio en El Comuneros y luego se fue a Salamanca y estuvo viviendo con su novio de toda la vida, Perico el de los Palotes. Al volver a Ávila lo dejaron y ella se asocio con Mengano y montaron una tienda por la Toledana, porque ya sabes que sus padres son los dueños de Esta Tienda y llevaba el comercio en las venas, se enamoraron pero Mengano pasaba demasiado tiempo en El Ancla y lo dejaron, pero luego volvieron y ella empezó a quedar mucho con Perico el de los Palotes y, aunque solo eran amigos, lo volvieron a dejar y al final han tenido que cerrar la tienda, y ahora esta viviendo otra vez con sus padres… si tienes que conocerlos, viven muy cerca tuyo, donde la Clínica.
Yo: Pues igual si les conozco… pero ahora no caigo, lo siento.
Mi amiga: ¡Qué si tía, los conoces fijo!
Yo: Quizá de vista…
Mi amiga: Si, si, de vista seguro que los conoces.


CONSECUENCIAS EN EL DIA A DIA

  1. Visitas al medico.
    Viviendo rodeada de gente capaz de recordarlo todo, me empecé a plantear el estado de mi memoria, por eso solicité un estudio detallado de la misma. Si bien es cierto que a veces se me olvidan las cosas, no tengo un problema tan grande como me esperaba.
  2. Crisis de Ausencia
    Al encontrarme reunida en pequeños grupos, ocasionalmente sufro crisis de ausencia. Estas pueden venir causadas por conversaciones en las que se repasan total o parcialmente las biografías de personas conocidas por más de una persona en el grupo y pueden distinguirse por síntomas como mirada perdida, pautas repetitivas a la hora de tomar la caña, asentimientos de cabeza ocasionales sin venir a cuento etc.
  3. Temblor de Piernas
    Causado por frases como: “Si le tienes que conocer” “Si hombre, si fuisteis juntos al colegio/instituto/universidad” “¿Qué no sabes quién es?” “No me digas nada, a ver, es…” etc.
    CASOS DIGNOS DE ESTUDIO
    Este gen bien desarrollado y potenciado podría significar un avance en los campos de neurobiología. Hasta ahora parece evidente que los primeros recuerdos empiezan a aparecer entorno a los tres o cuatro años, y sin embargo hay abulenses que hasta recuerdan su etapa de la guardería a la perfección. Este es el caso de dos de mis mejores amigas, a una la conocí en el colegio, a la otra en la universidad. Ambas me informaron por separado de que con uno y dos años habían ido juntas a la guardería, pudiendo dar datos verídicos de la situación de ambas en aquella época, como relaciones familiares, domicilio (que en ambos casos ha variado) y prácticas frecuentes a la tierna edad de dos años. Mi cara, en ambos casos, un poema. El caso es que andamos a ver si se juntan un día. Temo el momento. Ya me estoy viendo en aquel bar con dos personas que puede que recuerden todos los datos de sus compañeros de guardería…
    Amiga 1: Pues el otro día me cruce con Mengano de la guardería
    Amiga 2: ¿Cual? ¡Por qué había tres menganos!
    Amiga 1: ¡Si, hombre! ¡Mengano, el de las Vacas! Bueno, en realidad vivía en Prado Sancho, pero sus abuelos vivían en Las Vacas, en frente del Pub Cava, de hecho era su abuelo el que siempre iba a llevarle y recogerle a la guarde, y luego iban siempre a la Pista a jugar…
    Amiga 2: ¡Ah, si! ¡Ya me acuerdo! ¿Ahora es mozo de las Vacas, no?
    Amiga 1: Si, justo ese. Recuerdo con todo lujo de detalles como jugábamos en el puente ese verde del patio. Amiga 2: ¿Y que tal? Por que he oído que lo ha vuelto a dejar con Fulanita de Tal…
    Y, mientras tanto, yo con la mirada perdida, asentimientos ocasionales de cabeza, pautas repetitivas a la hora de beber la caña….

Publicado en: El Mundo Según los Abulenses II, de la Asociación de Novelistas La Sombra del Ciprés en 2016.

Este sábado, a las 19.30 horas en El Grande será la presentación del último libro de la asociación, Ávila para comérsela.

Una bebida caliente

En Japón tomar el té es una ceremonia, un ritual importante dentro de su cultura, donde todo se observa con cuidado y dedicación. Tanto es así que el ceremonial se recogió en el año 764 d. C. en La Sutra del Té, y son numerosos los textos posteriores que reflexionan sobre el tema. Estos datos contextualizan la importancia que la bebida tiene en la cultura nipona y el hecho de que sea un ritual le confiere un aspecto místico que eleva el acto de beber té hasta más allá de lo fisiológico para alcanzar un valor simbólico asociado al respeto y al bienestar. 

​Sin embargo yo no pienso hablar de todo eso. En lugar de indagar en la milenaria sabiduría japonesa desarrollada en torno a la bebida, voy a llevar a cabo un ejercicio de egocentrismo supremo y voy a hablar de mi propia cultura en materia de infusiones.

Las bebidas calientes nos reconfortan. Pueden ser la solución perfecta para un día gris en cualquier sentido. Armonizan nuestro espíritu con la belleza del entorno y nos hacen ver las cosas de una manera distinta. Y es aquí donde el carácter ritual de toda una cultura se traspasa a la experiencia personal: en la búsqueda consciente de la delicadeza y la hermosura en el día a día, en la práctica sensorial que produce preparar y degustar una infusión.

​Oler las distintas opciones para elegir cuál tomar, decidir la vajilla para ello, buscando que se adecue al día. Preparar el hervidor y escuchar el silbido que avisa de que el agua está caliente. Sentir ese calor traspasar la porcelana y llegar hasta tus manos mientras la preparas, para transcurridos unos minutos notar por fin el sabor en tu boca. Y, por supuesto, la posibilidad de llevar a cabo este pequeño rito cada día, añadiendo algo de solemnidad y de celebración a la cotidianidad. Mientras bebes la infusión, solo haces eso. Es un buen momento para parar tras las obligaciones de la jornada y ajustar tu ritmo a una vida más calmada. Para reflexionar, desconectar y cambiar de tercio.

​La experiencia cotidiana, además, puede ser completada con momentos de elección puntuales: ir a una tienda de infusiones y olerlas, descubrir nuevas bebidas y probarlas por primera vez. Comprar teteras y tazas (podría escribir sin parar sobre este tema).

Pero, además de este ritual cotidiano, hay algo aún mejor: compartirlo con amigos. Quedar con nuestros seres queridossiempre es una manera de disfrute y conexión, pero distintas situaciones producen distintas emociones y las charlas que se tienen al tomar el té no son iguales que las que tienes cuando vas de cañas. Disfrutar de la bebida caliente mientras se conversa, además de reconfortante, puede ser tan revitalizador como unas vacaciones. La buena noticia es que para ello solo hacen falta dos cosas: una infusión placentera y la compañía adecuada. Y es que a veces es más sencillo de lo que creemos encontrar momentos de bienestar en el día a día.

Soy un artista. Marta Altés

Acercar a los niños al arte desde que son pequeños es una parte fundamental de su formación y desarrollo. El lenguaje simbólico esta presente en nuestra vida antes que el verbal. El arte puede ser considerado el primer idioma del mundo: las pinturas prehistóricas aún nos fascinan y estudiamos que representan tanto desde el punto de vista comunicativo como emocional. Los niños se expresan antes por medio de los dibujos que por escrito y sus pensamientos y emociones abstractas pueden ser comunicadas pictóricamente antes incluso de que ellos entiendan lo que significan. Por no hablar de los beneficios que la experiencia estética tiene sobre el desarrollo de su pensamiento y espíritu crítico. Por todo ello, para celebrar el Día Mundial del Arte, que se celebra mañana, vamos a hablar de un álbum ilustrado relacionado con el arte que sirve como introducción al mundo del arte para los más pequeños, no solo a la literatura y la pintura, también a la escultura. Libros como este son puertas excelentes para hablar con los niños sobre arte y artistas, pero también para crear nuestras propias obras de arte en casa si así lo deseamos.

“Soy un artista”, de Marta Altés, está protagonizado un niño excesivamente inquieto y creativo que mantiene un monologo interior en el que se desahoga sobre su visión del mundo y del arte y sobre cómo esta choca con la opinión de su madre. La obra, realizada con un estilo naif, con una imaginería infantil, coloreada con lápices de colores y embellecida con acuarela, comienza con imagen previa al texto, donde el protagonista de la historia, del que desconocemos el nombre, aparece pintándose un bigote como el de Dalí en el espejo. Por otra parte, el pequeño artista lleva la camiseta azul de rayas, como las que usaba Picasso y realiza unos móviles de clara inspiración de Alexander Calder así como unas obras en azul que hacen referencia directa a Yves Klein, pero todo ello sin citar a los artistas. También aparecen elementos del arte conceptual, la pintura mural y del Land Art.

Según avanza la historia, la autora e ilustradora juega con distintos aspectos técnicos que se combinan palabra e imagen, hablándonos así de la naturaleza, colores, movimiento, texturas o formas. Por otra parte, la artista juega con los fondos para buscar los efectos deseados. De esta manera, cuando la escena lo reclama, incluye fondos artísticos pero cuando quiere dar más un importancia los personajes deja el espacio en blanco.

En términos literarios, contrapone dos visiones, la visión grandilocuente del artista con títulos a sus obras que pueden recordar a los utilizados por artistas, fundamentalmente conceptuales, contra la visión de su madre, que solo ve un niño trasto. Por ejemplo cuando él ve “La soledad de la zanahoria abandonada”, la madre algo molesta ve “La cena inacabada”, todo siempre presentado desde la visión del niño incomprendido. El soliloquio del protagonista acaba con un intento desesperado por animar a su madre y hacerla feliz con su obra más grande.

Es un cuento muy bello, diseñado para el goce de pequeños y mayores, pero sí así lo deseamos, también puede ser un recurso pedagógico que nos sirva para investigar a los artistas que aparecen implícitos en la obra. Con preguntas para los niños o una breve introducción nuestra podemos hacerles participes de todo lo que este cuento incluye e investigar juntos sobre los artistas que ahí aparecen. Si no conocemos a los autores, podemos informarnos previamente y elegir las obras más adecuadas no solo para ver con nuestros hijos, sino también para poder llevar a cabo nuestras propias producciones, guiadas por el cuento que nos sirve de excusa. Por otra parte también se puede experimentar con los temas que aparecen en el cuento y que forman parte de la experiencia artística (naturaleza, color, movimiento, texturas y formas) sin vincularlas a ningún autor concreto: poniendo de ejemplo la creatividad del protagonista, plantear a los niños como utilizarían ellos estos elementos.

Un aspecto fundamental de la lectura con fines pedagógicos es la conversación sobre lo leído. Es la manera en la que, por un lado, aprendemos a expresar nuestras opiniones y razonarlas, pero también a través de la conversación y las preguntas podemos desarrollar el pensamiento crítico. En este caso, los temas para hablar de este libro serían la creatividad del protagonista y como canalizarla de una manera que no afecte a los demás, además de desarrollar un ejercicio de empatía con la figura de la madre.

Finalmente, se puede trabajar en un plano más literario, copiando los textos para que ellos realicen sus propias ilustraciones, eligiendo una parte del cuento y escribiendo la historia que hay detrás, volver a escribir el cuento siendo la madre quién lo narra o incluso escribiendo (e ilustrando) una nueva historia con el mismo titulo pero distinto argumento, que suele ser bastante difícil, ya que cuesta desligarse de lo ya escuchado.

Me gustaría concluir diciendo que es un libro lleno de detalles que no se ven a simple vista y que una de las actividades más importantes que podemos hacer con él es observarlo. Dedicar un tiempo para apreciar sus páginas, describirlas de manera oral, prestando atención a los detalles e incluso jugando a encontrar los detalles que hacen de este libro una auténtica obra de arte.


Título: Soy una artista
Autora: Marta Altés
Número de páginas: 32 Editorial: Blackie Little Books

Rosamunde Pilcher

Escribiré sobre ella. Esa mujer inglesa marcada por el tiempo en que vivió, encasillada en la novela romántica y que, sin embargo, sería más bien la reina del Feel Good. En sus novelas descubrimos la belleza de lo cotidiano: su obituario en el Times destacaba su maestría para describir los desayunos con bacon por encima de cualquier otro talento. Para mi gusto olvidó como es capaz de hacer que huelas el café recién hecho con unas letras bien ordenadas y de calmar tus pensamientos y hacerte sentir bien nada más abrir sus libros.

Escribiré sobre ella. Pero de momento dejo un programa que hicimos en Onda Cero allá por 2019 en el que comencé mi reivindicación de la escritora.

https://www.ivoox.com/rosamund-pilcher-audios-mp3_rf_43270810_1.html

Club de lectura. La librería en la colina de Alba Donati.

Hola lectores,

Con La librería en la colina de Alba Donati comienza el club de lectura. Al principio de cada mes subiré un video con una lectura que puedes hacer antes o después de ver el video, en el que trataré sobre el libro elegido.

La primera obra elegida es toda una declaración de intenciones pues es un canto de amor a las librerías, los libros y la literatura, así como a la naturaleza y el mundo rural. Una obra que nos permite soñar con la Toscana y con un jardín literario que haría las delicias de cualquier amante de la palabra escrita. Es un diario y un libro sobre libros, pero también es una poderosa reflexión sobre el tiempo que nos ha tocado vivir y sus valores. Una obra con tintes románticos, ya que apela a ese mundo pasado en el que el hombre volvió a la relación con la naturaleza para sentirse libre.

Léelo y disfruta compartiendo tus opiniones con otros lectores en la sección de comentarios, tanto del blog como de YouTube. También puedes contarnos cómo imaginas tu propia librería. A fin de cuentas… ¿qué amante de los libros no ha soñado nunca con cómo sería su librería soñada?

Leamos y compartamos.

Título: La librería en la colina

Autora: Alba Donati

Traductora: Ana Ciurans Ferrándiz

Número de páginas: 224

Editorial: Lumen

Bienvenidos

En Japón, en el mes de abril, florecen los cerezos. Es el momento en el que los habitantes del país Nipón dedican a los comienzos: comienza el curso escolar, la universidad, se abren nuevas etapas y proyectos. Por eso esta primavera, en la que los cerezos han adelantado su floración, en este mes de abril que es el mes del libro por excelencia, he decidido empezar con este blog dedicado a ello: a la literatura, a la belleza, al bienestar que solo las cosas pequeñas son capaces de regalarnos. Pasen y lean. Y, sobre todo, disfruten.