Hoy os traigo un libro que se lee rápido, pero se piensa lento. Veneno para escritores, de Nicola Lecca, es una obra corta, pero muy bien escrita, por lo que ambos factores combinados hacen que el libro no dure mucho en manos del lector. Con el envoltorio de una novela negra y un humor muy fino, se trata, sin embargo, de una obra que cuestiona el mundo del libro hoy en día desde una perspectiva global que no deja ningún punto de vista fuera.
La obra empieza con la heroína y villana Antonina Pistuddi, escritora de gran prestigio pero sin apenas ventas, concediendo una entrevista a un peso pesado de la BBC para desmentir los rumores que la acusan de homicidio por la muerte de cuatro jóvenes escritores tras comer un risotto de setas preparado por ella. La obra juega en todo momento con la duda de si ella sabía que las setas eran venenosas o no, y poco a poco vamos descubriendo a los asesinados: un influencer que ha escrito un libro sobre cómo serlo; una joven diputada británica con pasado truculento que ha escrito sus memorias; un modelo-escritor de poesía para Instagram; y una cantante que ha publicado una novela que ni siquiera se ha molestado en leer, no digamos ya en escribir.
El perfil de los asesinados se estudia como posible móvil, en una crítica a los superventas de hoy en día y a la transformación de la literatura en un bien de consumo. Pero no nos equivoquemos: como todo, siempre hay otra versión de los hechos y, según avanza la historia, vemos cómo este tipo de libros también contribuye al mundo del libro, nos guste o no.
Con mucha ironía e intriga hasta el final, nos sumergimos en un texto sobre el mundo literario que nos dejará pensando sobre lo que leemos.
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Se ve interesante. Lo tendré en cuenta. Gracias