Literatura Feel Good

Una rendija filtraba la luz de la mañana. Poco a poco me fui desperezando, mientras disfrutaba del calor de las mantas sobre mi cuerpo. Cuando me quise dar cuenta me había despertado del todo. Salí de la cama y subí la persiana. Al salir de mi habitación, el olor a café recién hecho guiaba mis pasos para bajar la escalera y llegar a la cocina. Allí la temperatura era agradable, mantenía la sensación de confort de la cama. Puse el pan en la tostadora y me serví una taza del café caliente. Después me senté en la mesa, unté la tostada y esperé que la mantequilla se hubiera derretido antes de añadir la mermelada de melocotón. Entonces abrí el periódico. Era mi ritual de los sábados: un desayuno lento, con tostadas con mermelada y artículos de opinión.

​Una de ellas hablaba de libros…¡qué sorpresa! Y, sin embargo, cómo me gustan y qué apropiadas son para los sábados. Esta vez hablaba de un género literario concreto: el Feel Good. La autora no parecía contenta con que nos hayamos quedado con el nombre en inglés sin buscar traducción al castellano. A decir verdad comparto sus opiniones, tenemos una lengua preciosa que tenemos que preservar y admirar su belleza. Tras pensar esto, di un trago al café, cuyo sabor me llenó la boca y seguí leyendo la columna.

​Seguía con la historia del género y características. Surge en Inglaterra a finales del siglo XIX pero su mayor momento de esplendor, hasta la fecha, es tras la Segunda Guerra Mundial. Aquí bromea sobre que se ve que no querían más problemas y que, seguramente por eso, vuelve a estar tan de moda: está pensada para hacer sentir bien a sus lectores. Sus historias son tranquilas y predecibles que ponen gran atención en la descripción, en los ambientes y en los detalles del día a día. Muchas veces se confunde con la novela romántica porque suele haber una historia de amor pero… ¿en qué libro no la hay? Sin embargo, no es el argumento principal. Lo más importante es la exaltación de los sentidos que genera una sensación de bienestar, unido al desarrollo de los personajes. También destaca que suele haber representación de todas las edades de población, desde niños hasta personas mayores.

​Las letras negras sobre el papel suave del periódico avanzaban hacia los grandes autores del género mientras yo sentía la mermelada de melocotón llenar de dulzor mi boca. Rosamunde Pilcher, decía, es sin duda la gran escritora de este género. No es la primera vez que habla de esta escritora, pienso mientras sigo con mi tostada. Normalmente la han clasificado como escritora romántica, dice, pero es una calificación irreal ya que cumple con todos los requisitos del género. Es más, parece como si lo hubieran creado para ella de lo bien que se adapta. Otros autores serían P.G. Wodehouse (¡cómo me gustan los libros de Jeeves!) Margery Sharp o Elezabeth Von Antrim. En España la más conocida es Mónica Gutierrez. Luego dice que es imposible leerla sin ponerse a comer tarta, magdalenas o cualquier tipo de dulce, acompañado siempre por una infusión de Earl Grey.

En aquel momento di un trago de café pensando en el olor de la bergamota del té. Después continué leyendo el periódico. Pero, de alguna manera, disfruté el momento mucho más. Aquella mañana pasaba las páginas manchadas en tinta con un ritmo especial, casi placentero. Todo era igual y sin embargo, ese sábado algo había cambiado en mi rutina y me llenaba de bienestar. ¿Y es que acaso feel good no significa bienestar en castellano?

Publicado en Diario de Ávila el 29 de abril de 2023

#yoleímatilda

El pasado mes de octubre uno de los libros más famosos de Roald Dahl, Matilda, cumplió 30 años. Este libro es muy especial para mí, porque fue el primer libro “gordo” que leí y el primero del autor, uno de mis favoritos. Las celebraciones literarias son algo muy bonito y si el libro o el autor son especiales para ti, puede ser una delicia casi equiparable a leer la obra por primera vez.
Todavía conservo mi ejemplar original de Matilda y lo guardo como oro en paño. En la portadilla, una Carolina de 9 años dejó registrado a qué edad y en qué época del año lo leyó. Aunque no necesito este escrito para recordar cómo fue aquello. El libro me parecía gordísimo y sus 230 páginas (sin apenas más ilustraciones que algún bosquejo de Quentin Blake, ilustrador habitual de Roald Dahl) eran un reto que, tras haber visto la película, estaba dispuesta a superar. Aquellas navidades en casa de mis abuelos pasé prácticamente tres días pegada al libro, soltándolo lo mínimo posible. Estaba absorbida por la historía de una niña ignorada y maltratada por su familia, que encuentra en los libros la magia necesaria para salvarse. Este fue el preludio de otras historias, pero en aquel momento aún no acababa de entender dónde me había metido ni qué había cambiado, aunque sí sabía cuál era la palabra clave: magia.
Este 30 aniversario ha estado lleno de bonitos momentos que te hacen reconectar con el libro, como los marcapáginas conmemorativos y los post de twitter sobre el aniversario, con sus propios hashtags creados para la ocasión (#Matilda30 #YoLeíMatilda). La primera vez que vi las nuevas ilustraciones en las que Quentin Blake nos ha mostrado como es la protagonista de la historía al entrar en la treintena, el Matilda Challenge (reto viral en internet en el que se recrea la escena de la película en la que niña descubre sus poderes), los videos de gente explicando qué significa para ellos y qué creen que ha sido de ella o releer el libro el día de su aniversario. Este tipo de cosas, además, te hacen ver la trascendencia de esta obra literaria y su importancia en las vidas de las personas. Personas que, como yo, deben en gran medida lo que son a uno (o varios) libros y que se emocionan con ellos. Personas que celebran los libros.

Publicado en Diario de Ávila en noviembre de 2018

¿Por qué celebramos el 23 de abril el Día del Libro?

El próximo domingo se celebra el día del libro pero, ¿por qué justamente elegimos ese día?

Los niños son curiosos por naturaleza, y en este vídeo encontrarán la respuesta. Conocer la historia detrás de las fechas, las anécdotas y las curiosidades son factores que animan y motivan a leer y es importante aprovecharlos.

Celebremos lo que somos

Imagínense en el cine. Un cubo de palomitas en el regazo, su olor inunda la sala. En pantalla Sean Bean (más conocido como Boromir en El Señor de los Anillos o Ned Stark en Juego de Tronos). Como de costumbre, se encuentra frente al cadalso. Se adelanta y exclama “¡Cumplid pronto la sentencia! ¡Pero llamarnos traidores, nadie puede en esta tierra! ¡Mientes tú, vil pregonero, y aquel a quien obedezcas!” Otro hombre (igual Liam Neeson, Oskar Shindler en la Lista de Shindler) le apoya la mano en el hombro y responde: “Ayer era día de pelear como caballeros, señor Bravo, hoy es día de morir como cristianos”. Sean Bean se vuelve al público congregado, mirándolos uno a uno. Después se dirige al verdugo y le pide que le mate a él primero, pues no quiere ver la muerte del hombre más noble de Castilla. Fundido a negro. En letras blancas se cuenta que, tras la Batalla de Villalar, Toledo resiste sublevada seis meses más, dirigida por María Pacheco, viuda de Padilla, que se exiliará en Portugal. Sin embargo, Castilla acabará siendo el centro del gobierno de Carlos V, que aprenderá castellano y cumplirá con algunas de las reclamaciones de los comuneros.


Los castellanos a menudo decimos que el día de nuestra fiesta regional es una derrota, pero celebramos lo que para algunos historiadores fue la primera revolución liberal de la historia, igual que los franceses celebran la revolución francesa, que desembocó en la dictadura de Napoleón. Fueron los primeros en alzarse contra lo que creían injusto. Y eso, en el contexto del siglo XVI es un avance enorme, pero nos empeñamos en ver esa historia con los ojos del siglo XXI. Los historiadores que me rodean siempre repiten que la historia hay que verla en el contexto en que ocurrió, no en el de nuestra época, pero el 23 de abril algunos lo reivindican como propio, otros lo relegan, la mayoría no tenemos donde vernos reflejados y así olvidamos uno de los capítulos más épicos de nuestra historia, que parece “made in Hollywood”. Igual que no politizamos la batalla de Lepanto o la toma de Granada, celebremos lo que somos, como una comunidad unida que se respeta, sin política, con jotas y hornazo. No olvidemos que somos la comunidad de Isabel la Católica, Suarez, Delibes y otros tantos. La que presume de Campos de Castilla, del Duero y los girasoles. La del Nuevo Mester de Juglaría. ¡Qué bonito sería que en Ávila se hiciera algún acto por este día! Tirando de los de casa y sacando la tradición a la calle, Urdimbre bailando y Trebejo tocando.

El 23 de abril es también el día del libro. Un día para festejar lo que somos, lo que nuestra tierra y libros han hecho de nosotros. Párense un momento y piénsenlo, ¿serían ustedes los mismos si no hubieran crecido o vivido aquí? ¿No nos han dejado huella nuestras costumbres, nuestros paisajes, nuestro clima? ¿Nada nos han aportado, para bien o para mal, los libros que hemos tenido que leer y los que no? ¡Levantemos la cabeza y celebremos quienes somos! Y acabo con la pregunta que, entre las muchas páginas que se han escrito sobre nuestra tierra, nos hizo un poeta paseando por nuestros campos: Castilla, ¿espera, duerme o sueña?

Publicado en Diario de Ávila en abril de 2019

El gen biográfico (O esa increíble capacidad abulense de conocer la biografía del resto de la población)

DEFINICION DEL TERMINO


El gen biográfico es esa habilidad abulense que no solo implica conocer a cada miembro del censo sino que además dominan la biografía, la genealogía, relaciones sociales y hábitats naturales de todos nuestros conciudadanos.
Es importante no confundirlo con el tan entretenido arte del cotilleo. A todos nos gusta conversar con otras personas sobre conocidos, pero ese intercambio suele consistir en una actualización de datos que pueden resultar interesantes. Tampoco debe ser confundido con los repasos a la historia, antigua o moderna, que se hacen en los pueblos del lugar y sus gentes, donde todo el mundo sabe de que se habla. Esta característica tan abulense es aquella que hace que al mencionar a una persona repases todos tus conocimientos sobre ella. Esta peculiaridad es dominante en la mayor parte de la población y todos participamos de él, sin embargo hay gente, como en mi caso, que no lo tenemos particularmente del todo, lo cual nos lleva a encontrarnos ocasionalmente en situaciones de lo más engorrosas.


EXPLICACION PRACTICA


El otro día tomaba un café con una conocida. Se puso a hablar de su amiga, Fulanita de Tal. Este fue el desarrollo de la conversación.
Mi amiga: El otro día fui a Tal Bar de Tal Calle con mi amiga, Fulanita de Tal.
Yo: Ahhh. ¿Y qué tal?
Mi amiga: Muy bien, aunque Fulanita me estuvo contando sus últimos problemas con su ex, ya sabes Menganito. Es que no se aclaran, que si van que si vienen…
Yo: Pues no se… no los conozco.
Mi amiga: ¡Sí maja! ¡Tienes que conocerla! Si estudio en El Comuneros y luego se fue a Salamanca y estuvo viviendo con su novio de toda la vida, Perico el de los Palotes. Al volver a Ávila lo dejaron y ella se asocio con Mengano y montaron una tienda por la Toledana, porque ya sabes que sus padres son los dueños de Esta Tienda y llevaba el comercio en las venas, se enamoraron pero Mengano pasaba demasiado tiempo en El Ancla y lo dejaron, pero luego volvieron y ella empezó a quedar mucho con Perico el de los Palotes y, aunque solo eran amigos, lo volvieron a dejar y al final han tenido que cerrar la tienda, y ahora esta viviendo otra vez con sus padres… si tienes que conocerlos, viven muy cerca tuyo, donde la Clínica.
Yo: Pues igual si les conozco… pero ahora no caigo, lo siento.
Mi amiga: ¡Qué si tía, los conoces fijo!
Yo: Quizá de vista…
Mi amiga: Si, si, de vista seguro que los conoces.


CONSECUENCIAS EN EL DIA A DIA

  1. Visitas al medico.
    Viviendo rodeada de gente capaz de recordarlo todo, me empecé a plantear el estado de mi memoria, por eso solicité un estudio detallado de la misma. Si bien es cierto que a veces se me olvidan las cosas, no tengo un problema tan grande como me esperaba.
  2. Crisis de Ausencia
    Al encontrarme reunida en pequeños grupos, ocasionalmente sufro crisis de ausencia. Estas pueden venir causadas por conversaciones en las que se repasan total o parcialmente las biografías de personas conocidas por más de una persona en el grupo y pueden distinguirse por síntomas como mirada perdida, pautas repetitivas a la hora de tomar la caña, asentimientos de cabeza ocasionales sin venir a cuento etc.
  3. Temblor de Piernas
    Causado por frases como: “Si le tienes que conocer” “Si hombre, si fuisteis juntos al colegio/instituto/universidad” “¿Qué no sabes quién es?” “No me digas nada, a ver, es…” etc.
    CASOS DIGNOS DE ESTUDIO
    Este gen bien desarrollado y potenciado podría significar un avance en los campos de neurobiología. Hasta ahora parece evidente que los primeros recuerdos empiezan a aparecer entorno a los tres o cuatro años, y sin embargo hay abulenses que hasta recuerdan su etapa de la guardería a la perfección. Este es el caso de dos de mis mejores amigas, a una la conocí en el colegio, a la otra en la universidad. Ambas me informaron por separado de que con uno y dos años habían ido juntas a la guardería, pudiendo dar datos verídicos de la situación de ambas en aquella época, como relaciones familiares, domicilio (que en ambos casos ha variado) y prácticas frecuentes a la tierna edad de dos años. Mi cara, en ambos casos, un poema. El caso es que andamos a ver si se juntan un día. Temo el momento. Ya me estoy viendo en aquel bar con dos personas que puede que recuerden todos los datos de sus compañeros de guardería…
    Amiga 1: Pues el otro día me cruce con Mengano de la guardería
    Amiga 2: ¿Cual? ¡Por qué había tres menganos!
    Amiga 1: ¡Si, hombre! ¡Mengano, el de las Vacas! Bueno, en realidad vivía en Prado Sancho, pero sus abuelos vivían en Las Vacas, en frente del Pub Cava, de hecho era su abuelo el que siempre iba a llevarle y recogerle a la guarde, y luego iban siempre a la Pista a jugar…
    Amiga 2: ¡Ah, si! ¡Ya me acuerdo! ¿Ahora es mozo de las Vacas, no?
    Amiga 1: Si, justo ese. Recuerdo con todo lujo de detalles como jugábamos en el puente ese verde del patio. Amiga 2: ¿Y que tal? Por que he oído que lo ha vuelto a dejar con Fulanita de Tal…
    Y, mientras tanto, yo con la mirada perdida, asentimientos ocasionales de cabeza, pautas repetitivas a la hora de beber la caña….

Publicado en: El Mundo Según los Abulenses II, de la Asociación de Novelistas La Sombra del Ciprés en 2016.

Este sábado, a las 19.30 horas en El Grande será la presentación del último libro de la asociación, Ávila para comérsela.

Soy un artista. Marta Altés

Acercar a los niños al arte desde que son pequeños es una parte fundamental de su formación y desarrollo. El lenguaje simbólico esta presente en nuestra vida antes que el verbal. El arte puede ser considerado el primer idioma del mundo: las pinturas prehistóricas aún nos fascinan y estudiamos que representan tanto desde el punto de vista comunicativo como emocional. Los niños se expresan antes por medio de los dibujos que por escrito y sus pensamientos y emociones abstractas pueden ser comunicadas pictóricamente antes incluso de que ellos entiendan lo que significan. Por no hablar de los beneficios que la experiencia estética tiene sobre el desarrollo de su pensamiento y espíritu crítico. Por todo ello, para celebrar el Día Mundial del Arte, que se celebra mañana, vamos a hablar de un álbum ilustrado relacionado con el arte que sirve como introducción al mundo del arte para los más pequeños, no solo a la literatura y la pintura, también a la escultura. Libros como este son puertas excelentes para hablar con los niños sobre arte y artistas, pero también para crear nuestras propias obras de arte en casa si así lo deseamos.

“Soy un artista”, de Marta Altés, está protagonizado un niño excesivamente inquieto y creativo que mantiene un monologo interior en el que se desahoga sobre su visión del mundo y del arte y sobre cómo esta choca con la opinión de su madre. La obra, realizada con un estilo naif, con una imaginería infantil, coloreada con lápices de colores y embellecida con acuarela, comienza con imagen previa al texto, donde el protagonista de la historia, del que desconocemos el nombre, aparece pintándose un bigote como el de Dalí en el espejo. Por otra parte, el pequeño artista lleva la camiseta azul de rayas, como las que usaba Picasso y realiza unos móviles de clara inspiración de Alexander Calder así como unas obras en azul que hacen referencia directa a Yves Klein, pero todo ello sin citar a los artistas. También aparecen elementos del arte conceptual, la pintura mural y del Land Art.

Según avanza la historia, la autora e ilustradora juega con distintos aspectos técnicos que se combinan palabra e imagen, hablándonos así de la naturaleza, colores, movimiento, texturas o formas. Por otra parte, la artista juega con los fondos para buscar los efectos deseados. De esta manera, cuando la escena lo reclama, incluye fondos artísticos pero cuando quiere dar más un importancia los personajes deja el espacio en blanco.

En términos literarios, contrapone dos visiones, la visión grandilocuente del artista con títulos a sus obras que pueden recordar a los utilizados por artistas, fundamentalmente conceptuales, contra la visión de su madre, que solo ve un niño trasto. Por ejemplo cuando él ve “La soledad de la zanahoria abandonada”, la madre algo molesta ve “La cena inacabada”, todo siempre presentado desde la visión del niño incomprendido. El soliloquio del protagonista acaba con un intento desesperado por animar a su madre y hacerla feliz con su obra más grande.

Es un cuento muy bello, diseñado para el goce de pequeños y mayores, pero sí así lo deseamos, también puede ser un recurso pedagógico que nos sirva para investigar a los artistas que aparecen implícitos en la obra. Con preguntas para los niños o una breve introducción nuestra podemos hacerles participes de todo lo que este cuento incluye e investigar juntos sobre los artistas que ahí aparecen. Si no conocemos a los autores, podemos informarnos previamente y elegir las obras más adecuadas no solo para ver con nuestros hijos, sino también para poder llevar a cabo nuestras propias producciones, guiadas por el cuento que nos sirve de excusa. Por otra parte también se puede experimentar con los temas que aparecen en el cuento y que forman parte de la experiencia artística (naturaleza, color, movimiento, texturas y formas) sin vincularlas a ningún autor concreto: poniendo de ejemplo la creatividad del protagonista, plantear a los niños como utilizarían ellos estos elementos.

Un aspecto fundamental de la lectura con fines pedagógicos es la conversación sobre lo leído. Es la manera en la que, por un lado, aprendemos a expresar nuestras opiniones y razonarlas, pero también a través de la conversación y las preguntas podemos desarrollar el pensamiento crítico. En este caso, los temas para hablar de este libro serían la creatividad del protagonista y como canalizarla de una manera que no afecte a los demás, además de desarrollar un ejercicio de empatía con la figura de la madre.

Finalmente, se puede trabajar en un plano más literario, copiando los textos para que ellos realicen sus propias ilustraciones, eligiendo una parte del cuento y escribiendo la historia que hay detrás, volver a escribir el cuento siendo la madre quién lo narra o incluso escribiendo (e ilustrando) una nueva historia con el mismo titulo pero distinto argumento, que suele ser bastante difícil, ya que cuesta desligarse de lo ya escuchado.

Me gustaría concluir diciendo que es un libro lleno de detalles que no se ven a simple vista y que una de las actividades más importantes que podemos hacer con él es observarlo. Dedicar un tiempo para apreciar sus páginas, describirlas de manera oral, prestando atención a los detalles e incluso jugando a encontrar los detalles que hacen de este libro una auténtica obra de arte.


Título: Soy una artista
Autora: Marta Altés
Número de páginas: 32 Editorial: Blackie Little Books

Rosamunde Pilcher

Escribiré sobre ella. Esa mujer inglesa marcada por el tiempo en que vivió, encasillada en la novela romántica y que, sin embargo, sería más bien la reina del Feel Good. En sus novelas descubrimos la belleza de lo cotidiano: su obituario en el Times destacaba su maestría para describir los desayunos con bacon por encima de cualquier otro talento. Para mi gusto olvidó como es capaz de hacer que huelas el café recién hecho con unas letras bien ordenadas y de calmar tus pensamientos y hacerte sentir bien nada más abrir sus libros.

Escribiré sobre ella. Pero de momento dejo un programa que hicimos en Onda Cero allá por 2019 en el que comencé mi reivindicación de la escritora.

https://www.ivoox.com/rosamund-pilcher-audios-mp3_rf_43270810_1.html

Generación Potter

 

La semana que viene hará veinte años. Fue un viernes por la mañana, me desperté nerviosa, deseando ver a mi amigo José, que la noche anterior había estado en Madrid, en el estreno. Quería que me lo contase todo, pero en realidad, no quería que me contase nada. Deseaba que llegase la noche y pudiera verla yo, con mis propios ojos. Cuando por fin le vi, solo me dijo una frase, la que necesitaba oír: Es como me imaginaba que sería cuando leía el libro.

​Tras una tarde interminable, por fin llegó la noche. A las diez hacía cola en el cine, con una rana de chocolate y una caja de grageas Bertie Bott de todos los sabores, que habían traído especialmente para el ansiado estreno de Harry Potter y la Piedra Filosofal. Cuando por fin se apagaron las luces y comenzó a sonar la música de John Williams tuve ganas de llorar de la emoción, al poder estar por fin viendo la película que llevaba tanto tiempo esperando. Y cuando dos horas y media después acabó, estuve totalmente de acuerdo con mi amigo José, era tal y como me había imaginado el libro en mi cabeza. A la salida del cine, brillaban las luces de Navidad de vuelta a casa. La magia había llegado.

​Este recuerdo que es muy vivido, pero que levaba años sin evocarlo, con el reestreno de Harry Potter en los cines, volvió nítido. He visto todas las películas, pero he de reconocer que no las veo con mucha frecuencia. Lo que si que llevo haciendo los último veinte años sin parar es leer los libros, hasta tal punto que se encuentran en un estado lamentable: el tercero tiene el lomo pegado, el quinto sueltas las primeras hojas y el segundo ha desaparecido sin dejar rastro. No es un mal balance para unos libros que prometo que tengo cuidados, pero que han sucumbido al uso continuado durante dos décadas. Crecí con la historia de un joven mago, huérfano, cabezón, bastante insoportable a veces, pero buena gente en el fondo, que luchaba por cumplir con su destino. Esta historia no solo me ha acompañado durante toda la adolescencia, sino que se ha convertido en un refugio, como lo son los buenos libros, aquellos que significan algo importante en nuestras vidas. Hace cinco años, en la exposición que la Biblioteca Británica llevó a cabo sobre la historia de Harry Potter, estaba una nota de la hija del editor que, tras muchos rechazos, decidió publicar a Rowling. En ella que le decía que quería seguir leyendo la historia “porque la hacía sentir calor por dentro”, y compartí totalmente esa sensación, pues es lo mismo que siento con las historias del joven mago.

Todos tenemos uno, el libro especial al que volvemos una y otra vez cuando estamos tristes, preocupados, nerviosos o simplemente aburridos. Esos libros nos arropan, nos acompañan y nos consuelan porque al final esa es la magia, el poder de las historias. Y Harry Potter se ha convertido en ese libro para mucha gente. No en vano Martin Puchner divagó en su obra 100% recomendable (apunten para sus cartas de Reyes) “El poder de las Historias” sobre la posibilidad de que aquellos que teníamos nueve o diez años y crecimos con Harry, podríamos ser considerados la verdadera generación Potter. Yo me apuntó: ni millenial, ni Y, ni nada, a mi considérenme generación Potter. Y entre ustedes y yo, dice mucho de la magia de un libro que tantos lectores vivamos a su amparo.

Publicado en Diario de Ávila en noviembre de 2021

Librerías

Existe un lugar donde puede pasar de todo. Traspasar su umbral es encontrarse entre amigos, entrar a un reino mágico donde cualquier cosa es posible. El portal donde las palabras se juntan en oraciones que lo cambian todo, que nos transforman por dentro, nos iluminan y nos muestran el camino. Allí donde el tiempo se transforma; las horas pueden parecer minutos mientras que los segundos pueden ser horas. Los espacios son relativos, puedes perderte en un simple estante o encontrar lo que necesitas en un solo instante.
Existe un lugar donde puedes encontrarlos a todos. Desde Peter Pan hasta el Cid Campeador. Elizabeth Bennet te mostrará la sutil rebelión de la juventud del siglo XIX, con Willy Wonka probarás los dulces más inverosímiles y Miss Marple o Sherlock Holmes te enseñarán distintas técnicas de deducción. Te esperan con los brazos abiertos, para seguirte allá donde quieras llevarlos, refrescarte a la sombra de un árbol, calentarte junto al fuego de la chimenea, acompañarte en los momentos de soledad, evadirte en los de pena… amigos que siempre estarán disponibles cuando quieras buscarlos.
Existe un lugar donde se encuentran todos los lugares. Viajar a ellos es fácil, barato y rápido. Podemos vivir en Nueva York, escribir con Hemingway en un café de París, llevarnos lo mejor y lo peor de Cuba con Padura, pasear por Londres con un oso peruano con nombre de estación de tren o coger de la mano a Javier Reverte y descubrir el mundo; la aventura de viajar. Podemos ver nuestra ciudad desde distintas perspectivas y descubrir tanto la épica como la miseria castellana. Pero también encontraremos lugares fantásticos. Porque Hogwarts siempre estará allí para darte la bienvenida, Hobbiton será tu primera parada para descubrir la Tierra Media, Mundodisco viajará sobre el lomo de una tortuga, un Conejo Blanco te guiará por el País de las Maravillas, podrás volar con Campanilla hasta la segunda estrella a la derecha, todo recto hasta el amanecer.
Existe un lugar que es custodio del librepensamiento. Como faros se yerguen altos y luminosos, protegiendo al mundo de las verdades absolutas, de las narrativas dirigidas y de los puntos de vista indisolubles. Salvaguardan todas las visiones y nos las hacen llegar. Transmisores e intermediarios de la sabiduría atesorada a lo largo de siglos de historia, velan porque no se pierdan los aciertos y los errores que nos han llevado al mundo en que vivimos. Nos proveen de las verdades, las mentiras y las opiniones. Realidad y ficción, sostenidas sobre sus muros.
Existe un lugar conocido como librería: sin ellas seríamos una sociedad incompleta, abocada al fracaso, al pensamiento vacuo o a la uniformidad. Durante siglos han sido impulso para la sociedad, muchas veces arriesgándolo todo para cumplir con su misión. Tan solo imaginemos el mundo sin ellas y, al hacerlo, nos daremos cuenta de que existen lugares que, sin saberlo, son nuestro futuro, refugio y hogar. En estos tiempos, lugares como este corren peligro, muchos han caído: hace poco despareció mi librería de infancia, emblemática con más de cien años. En la despedida me invadía la pena, recordaba cada libro, cada historia y me sentía huérfana de futuro. Debemos cuidarlas, las necesitamos si queremos que siga habiendo luz en el mundo.

Publicado en Diario de Ávila en noviembre de 2021

Club de lectura. La librería en la colina de Alba Donati.

Hola lectores,

Con La librería en la colina de Alba Donati comienza el club de lectura. Al principio de cada mes subiré un video con una lectura que puedes hacer antes o después de ver el video, en el que trataré sobre el libro elegido.

La primera obra elegida es toda una declaración de intenciones pues es un canto de amor a las librerías, los libros y la literatura, así como a la naturaleza y el mundo rural. Una obra que nos permite soñar con la Toscana y con un jardín literario que haría las delicias de cualquier amante de la palabra escrita. Es un diario y un libro sobre libros, pero también es una poderosa reflexión sobre el tiempo que nos ha tocado vivir y sus valores. Una obra con tintes románticos, ya que apela a ese mundo pasado en el que el hombre volvió a la relación con la naturaleza para sentirse libre.

Léelo y disfruta compartiendo tus opiniones con otros lectores en la sección de comentarios, tanto del blog como de YouTube. También puedes contarnos cómo imaginas tu propia librería. A fin de cuentas… ¿qué amante de los libros no ha soñado nunca con cómo sería su librería soñada?

Leamos y compartamos.

Título: La librería en la colina

Autora: Alba Donati

Traductora: Ana Ciurans Ferrándiz

Número de páginas: 224

Editorial: Lumen